El momento que vivimos como humanidad es, por decir lo menos, de inquietantes posibilidades: Por una parte, desorden y caos, globalización y marginalidad, emergen situaciones que aún no podemos definir claramente. Por otra parte es un momento de innovación y apertura y de una interesante búsqueda de respuestas a las miles de incógnitas personales e histórico – sociales que el ser humano se ha planteado desde siempre. En palabras simples, estamos evolucionando o, estamos mutando! Ahora, con una rapidez inusual, inmersos en la red interconectada planetariamente, en la diversidad que muchas veces nos confunde pero que nos puede ayudar enormemente en la integración del ser humano que somos.

Soy testigo desde sus inicios, de eso que llamamos ‘alternativo’ en este concepto, se insertan muchas formas de terapia y tratamientos que quieren ayudar al ser humano en este momento evolutivo. La Psicomagia es una de ellas. Y la Psicomagia hasta donde puedo saber después de muchos años de práctica, es la más revolucionaria de todas, en el buen sentido de esta palabra: es provocativa para hacer cambios y los cambios que provoca son efectivos, útiles y visibles. Artísticamente nos acercan al ser. La creatividad visionaria de Alejandro Jodorowsky ha elaborado una forma de sanarnos que tiene una dimensión todavía lejos del alcance de nuestra cabal comprensión.

He tenido el privilegio de ser también testigo de la evolución de su terapia y de los resultados que obtiene. Desde sus inicios hasta hoy, la apertura que se está dando en distintos ámbitos hacia la Psicomagia es inmensa porque es efectiva y al mismo tiempo hay la necesidad inmensa de avanzar prontamente hacia nuestra recuperación saludable como humanidad.

Gabriela Rodríguez

* Encontraré mi origenen el futuro

*del libro Piedras del Camino de A. Jodorowsky